Víctor Hugo Ramírez H. para Alianzatex
Publicada: Junio 30, 2012

La oposición denuncia una nueva masacre de mujeres y niños en Damasco. FOTO ARCHIVO PLAZA DE ARMAS | APIZACO HOY
Diez de las víctimas habrían sido asesinadas en un puesto de control de una milicia leal al régimen cuando intentaban huir de la ciudad. El jueves murieron en todo el país 180 personas, entre ellas 117 civiles, según los rebeldes, que además aseguraron hoy haber secuestrado a un coronel y un brigadier del ejército. Como antecedente, la masacre de 108 civiles en mayo en Hula, en la provincia de Homs, generó indignación a nivel internacional.
Los observadores de la ONU no pudieron establecer sin lugar a dudas quién la cometió, pero apuntan a las tropas o milicias afines al régimen. En tanto, Siria reforzó su presencia militar cerca de la frontera turca, informaron rebeldes, un día después de que Turquía afirmara que había desplegado soldados en su frontera con Siria.
Por su parte, el presidente sirio, Bachar El Asad, ha acusado a Occidente de "colonialismo" y de tratar de imponer sus posturas a otros Estados, al tiempo que rechazaba una solución impuesta desde fuera al conflicto de su país, en una entrevista con un canal de la televisión oficial iraní, IRIB4.
Para El Asad, el conflicto sirio "es un asunto interno en el que no cabe intervención extranjera", por lo que reiteró en la entrevista que el régimen de Damasco no aceptará presiones externas a la hora de mantener la seguridad.
Las declaraciones del presidente sirio se producen en la víspera de que mañana se reúna en Ginebra, en la sede europea de la ONU, una conferencia ministerial sobre Siria del llamado Grupo de Acción, con el objetivo de encontrar una vía de pacificación para el país árabe.
Funcionarios de Rusia, China, EE UU, Francia y el Reino Unido —miembros permanentes del Consejo de Seguridad—, más Turquía, la ONU, la Unión Europea y la Liga Árabe mantienen hoy una reunión preparatoria de la reunión, convocada por el enviado especial para Siria, Kofi Annan.
El presidente sirio acusó a algunos países vecinos, en referencia especial a Turquía y Arabia Saudí, de "tratar de reducir la importante influencia de Siria en la zona", en referencia a su apoyo a grupos palestinos en contra de Israel, y de actuar contra el régimen de Damasco. Por este motivo, anunció que las operaciones militares y de las fuerzas de seguridad del Gobierno contra los grupos opositores armados proseguirían, ya que "tenemos la responsabilidad de aniquilar a los terroristas en todos los puntos del país".