Sábado, Mayo 25, 2013

Deportes

Texcoco saluda triunfo de México en fútbol

Gabriel Cuevas para Alianzatex
Publicada: Agosto 11, 2012

El equpio de fíutbol de México obtiene medalle oro en los XXX Juegos Olímpicos. LONDON2012 | TEXCOCO PHOTO

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El contraste. REUTERS | TEXCOCO PHOTO

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El segundo gol. GETTY IMAGES | TEXCOCO PHOTO

Texcoco, México.- (Texcoco Mass Media).- La afición de Texcoco observó a través de la televisión el desarrollo del partido de fútbol escenificado por los equipos de México y Brasil, en la final olímpica celebrada en el estadio de Wembley, en Londres, Inglaterra, en el marco de la trigésima edición de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna.

México conquistó el mayor éxito futbolístico de su historia al adjudicarse la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en una final que empezó a ganar a los treinta y nueve segundos de partido, con el primero de los dos goles de Peralta, el rey de la tarde. Brasil, una vez más, fue a remolque de marcador y esta vez no pudo remontar ni tuvo ayudas arbítrales para hacerlo. Sufrió, de nuevo, su maldición olímpica. Era su tercera apuesta histórica por el oro y volvió a fallar. Como le sucedió a Romario. Como le pasó a Ronaldo, Rivaldo y Roberto Carlos. La discusión entre los jugadores de Menezes lo explicó todo. Otro desastre olímpico. Los mexicanos fueron mejores tácticamente. Más listos. Sabían que la favorita no es la misma si tiene que abrir líneas. Las abrió. Y la tricolor la destrozó al contragolpe.

Un fallo de Rafael en un pase arriesgado hacia Thiago Silva permitió a Peralta marcar el gol más rápido de una final olímpica. El reloj marcaba treinta y nueve segundos cuando Fabián presionó al lateral brasileño, Aquino robó el balón y su pase lo aprovechó el delantero mexicano para conseguir el primer tanto del partido. Menezes se quedó helado. Otro partido cuesta arriba. También el decisivo. No podía ser.

Lagunas defensivas

La falta de concentración de la defensa ha sido un mal endémico de la selección "verdeamarelha". Las victorias contra Egipto y Honduras, ambas por 3-2, exigieron una reacción de Neymar y sus compañeros para remontar situaciones complicadas. México, en la final, le planeó el mismo órdago.

Luis Fernando Tena demostró su altura como técnico. Presionó a Brasil desde arriba. No la dejó pensar. Estrategia de equipo grande. Decía antes del partido que no tenía nada que temer del adversario. Lo demostró con su táctica. Ese "pressing" creó el primer gol.

Los hombres de Menezes estuvieron perdidos durante un cuarto de hora. Hasta que cambiaron los papeles con el enemigo. Brasil subió líneas para robar la pelota. Poco a poco entró en el encuentro. Se despertó.

Óscar tuvo la primera ocasión de empatar en un disparo a la media vuelta que detuvo Corona. "Mano" sentó a Alex Sandro, introdujo a Hulk y el tanque puso a prueba al portero con un trallazo con efecto. Marcelo se convirtió en un extremo. Dio un pase de oro que nadie remató. Después desperdició su propia oportunidad, en un disparo mal dirigido. El duelo se definía. Dominio de la favorita y contraataque de la tricolor, a los pies de la excelente diestra de Salcido y la visión de Fabián.

Mier lideró la retaguardia mexicana en el acoso brasilero. Gran central. Llega al corte in extremis para evitar jugadas decisivas. Le quitó dos balones preciosos a Damiao, Bota de Oro de los Juegos. El mejor atacante amarillo fue Hulk. Sus trallazos y sus regates rompieron la seguridad de la defensa mexicana. Neymar, desaparecido durante media final, empezó a enseñar la cresta. Tres tiros avisaron a Corona que la estrella encendía las luces.

Hulk, el mejor

Brasil adquirió riesgos en su búsqueda desesperada del empate. Y Fabián tuvo dos opciones soñadas de noquear la final. La primera, un mano a mano con Gabriel que finalizó con una vaselina al larguero. La segunda, en un cabezazo que se marchó alto cuando el guardameta amarillo se había comido el centro. A la tercera, el media punta de la tricolor decidió la final. No marcó. Dio el centro medido para que Peralta, otra vez él, sentenciara el mayor éxito del balompié mexicano.

Hulk redujo distancias en los minutos de urgencia. Todavía tuvo Brasil la ocasión de igualar la contienda. Óscar cabeceó fuera la pelota definitiva. México es campeón olímpico.

TEXCOCO PRESS | ABC | TOMÁS GONZÁLEZ MARTÍN

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